¿Qué es?
Definición, anatomía y clasificación.
La hernia de disco es la protrusión o extrusión del núcleo pulposo (material gelatinoso central del disco intervertebral) a través del anillo fibroso debilitado o roto, que comprime las raíces nerviosas o la médula espinal. Los discos se componen de un núcleo pulposo central y un anillo fibroso periférico. La hernia puede ser protrusión (protrusión sin ruptura del anillo), extrusión (ruptura con material protruido pero continuity con el disco), sequestro (fragmento libre) y, en casos severos, secuestro. Puede localizarse en cualquier nivel de la columna, siendo más frecuente en L4-L5 y L5-S1 (hernia lumbar) y C5-C6 y C6-C7 (hernia cervical).
Síntomas
Manifestaciones clínicas y funcionales.
Hernia lumbar: dolor lumbar que se irradia a la pierna por el trayecto del ciático (dolor ciático), hormigueo o entumecimiento en la pierna o pie, debilidad del extensor del dedo gardo, dificultad para caminar, sentarse o estar de pie, empeoramiento al toser, estornudar o flexionar la columna. Hernia cervical: dolor cervical que se irradia al brazo y mano, hormigueo en los dedos, debilidad del tríceps o de la prensión, cefalea occipital, mareo al girar la cabeza. En casos severos de compresión medular (mielopatía): alteración de la marcha, incontinencia urinaria o fecal (síndrome de cauda equina), que requiere atención urgente.
Causas
Factores de riesgo y mecanismos.
Las causas incluyen degeneración discal por envejecimiento (pérdida de hidratación y elasticidad del disco), traumatismos directos, esfuerzos repetidos (levantamiento de carga, flexión rotacional), malas posturas mantenidas, sobrepeso (aumenta la carga sobre los discos), sedentarismo (debilitamiento de la musculatura estabilizadora), predisposición genética, tabaquismo (reduce la vascularización del disco), actividades deportivas de alto impacto, y alteraciones anatómicas (escoliosis, estenosis congénita del canal). El mecanismo más frecuente es la flexión-rotación de la columna con carga.
Diagnóstico
Evaluación clínica y estudios complementarios.
El diagnóstico se basa en la historia clínica (dolor radicular: ciática en hernia lumbar, dolor irradiado al brazo en hernia cervical, antecedente de esfuerzo o traumatismo), examen físico (signo de Lasegue positivo: dolor al elevar la pierna extendida, signo de Cross: dolor al elevar la pierna contraria, déficit motor: debilidad del extensor del dedo gordo o del tríceps, déficit sensitivo: hipoestesia en dermatoma, reflejos alterados). La resonancia magnética es el estudio de elección para confirmar la hernia, localizarla, determinar su tamaño y grado de compresión, y descartar otras patologías. Las radiografías y tomografía computarizada complementan la evaluación.
Tratamiento
Opciones conservadoras y quirúrgicas.
El tratamiento conservador es la primera línea en la mayoría de los casos: reposo relativo (2-4 días), antiinflamatorios no esteroideos, analgésicos, relajantes musculares, fisioterapia (ejercicios de fortalecimiento del core, estiramientos de la cadena posterior, tracción vertebral, terapia manual), infiltraciones epidurales de corticoides, acupuntura, y cambios en el estilo de vida (postura, peso, actividad). El tratamiento quirúrgico se indica en déficit neurológico progresivo, dolor incapacitante que no mejora con tratamiento conservador, síndrome de cauda equina (urgencia), y hernias grandes con compresión severa: discectomía, microdiscectomía, laminectomía, fusión vertebral, artroplastia discal y técnicas mínimamente invasivas.
Prevención
Prevención primaria y secundaria.
Fortalecer la musculatura lumbar y abdominal (core), mantener actividad física regular (caminata, natación, yoga), evitar levantar objetos pesados con flexión de la columna (usar las piernas), mantener un peso saludable, cuidar la postura en el trabajo y al sentarse, evitar el tabaquismo, estirar regularmente los músculos de la espalda, usar ergonomicos en el puesto de trabajo, y tratar precozmente el dolor lumbar para evitar la cronificación.
Pronóstico
Evolución, complicaciones y calidad de vida.
La mayoría de los casos (80-90%) mejoran con tratamiento conservador en 6-12 semanas. Las hernias pequeñas pueden reabsorberse parcialmente con el tiempo. El dolor puede persistir en un 10-20% de los casos. La cirugía tiene buenos resultados a corto plazo, pero existe riesgo de recurrencia (5-15%) y de dolor recurrente del disco. Las complicaciones incluyen daño nervioso, infección, inestabilidad y síndrome de cirugía de columna fallida. La rehabilitación postquirúrgica es fundamental para el resultado.
Conclusión
Resumen y mensaje final.
La hernia de disco es una patología frecuente que causa dolor y discapacidad significativa. El diagnóstico temprano, la elección del tratamiento adecuado (conservador o quirúrgico) y la rehabilitación integral son esenciales para recuperar la función, prevenir recurrencias y mejorar la calidad de vida.
Preguntas Frecuentes
¿Siempre se necesita cirugía para la hernia de disco?
No, la mayoría de los casos se resuelven con tratamiento conservador (reposo, fisioterapia, antiinflamatorios). La cirugía se reserva para casos con déficit neurológico progresivo, dolor incapacitante persistente, síndrome de cauda equina o hernias grandes con compresión severa.
¿Qué ejercicios ayudan a prevenir la hernia de disco?
Ejercicios de fortalecimiento abdominal y lumbar (planchas, puente, bird-dog), estiramientos de la cadena posterior, natación, caminata y yoga. Evitar flexiones de columna con carga.
¿La hernia de disco puede reaparecer después de la cirugía?
Existe riesgo de recurrencia (5-15%), especialmente si persisten los factores de riesgo. La rehabilitación y el cambio de hábitos son fundamentales para prevenirlo.
¿Cuándo debo acudir a urgencias por una hernia de disco?
Si presenta incontinencia urinaria o fecal, adormecimiento en la zona genital o anal (silla de montar), debilidad progresiva en ambas piernas o pérdida de fuerza significativa. Son signos de síndrome de cauda equina que requiere intervención quirúrgica urgente.