¿Qué es?
Definición, tipos y mecanismo.
La artritis de cadera es la inflamación de la membrana sinovial de la articulación coxofemoral. Puede ser causada por artritis reumatoide (autoinmune), lupus eritematoso sistémico, artritis psoriásica, espondilitis anquilosante u otras enfermedades reumáticas. El proceso inflamatorio crónico destruye progresivamente el cartílago y el hueso, provocando dolor, deformidad y pérdida funcional. Puede ser unilateral o bilateral.
Síntomas
Manifestaciones clínicas y sistémicas.
Dolor bilateral en la ingle o glúteos, rigidez matutina superior a 30 minutos, hinchazón articular, limitación progresiva de la movilidad, cojera, debilidad muscular y fatiga. Puede asociarse a manifestaciones sistémicas de la enfermedad reumática de base: nódulos reumatoides, afectación de otras articulaciones, sequedad de mucosas, erupciones cutáneas y compromiso de órganos internos.
Causas
Factores predisponentes y enfermedades asociadas.
Las causas principales son enfermedades autoinmunes: artritis reumatoide (la más frecuente), lupus eritematoso sistémico, artritis psoriásica, espondilitis anquilosante, artritis reactiva y enfermedades de depósito. Los factores de riesgo incluyen predisposición genética (HLA-B27, HLA-DR4), sexo femenino, tabaquismo, infecciones previas y estrés ambiental. La inflamación crónica provoca erosión ósea y destrucción articular progresiva.
Diagnóstico
Evaluación clínica y estudios complementarios.
El diagnóstico se basa en la historia clínica (dolor bilateral, rigidez matutina prolongada, antecedentes de enfermedad reumática), examen físico (dolor a la movilización, limitación del rango de movimiento, signos de inflamación) y estudios complementarios: radiografías (erosiones, estrechamiento articular, subluxación), análisis de sangre (factor reumatoide, anti-CCP, VSG, PCR, HLA-B27), resonancia magnética para evaluar inflamación sinovial y ecografía articular.
Tratamiento
Opciones farmacológicas y no farmacológicas.
El tratamiento es integral: medicamentos antiinflamatorios (AINE), fármacos modificadores de la enfermedad (metotrexato, leflunomida, sulfasalazina), terapias biológicas (inhibidores de TNF, IL-6, JAK), glucocorticoides en brotes agudos, fisioterapia para mantener la movilidad y fortalecimiento muscular, terapia ocupacional, infiltraciones intraarticulares y, en casos avanzados con destrucción articular severa, artroplastia total de cadera. El abordaje multidisciplinario con reumatólogo es fundamental.
Prevención
Prevención primaria y secundaria.
El diagnóstico precoz de la enfermedad reumática subyacente y el tratamiento temprano con fármacos modificadores de la enfermedad son claves para prevenir la destrucción articular. Se recomienda mantener actividad física supervisada, controlar el peso, evitar el tabaquismo, realizar fisioterapia preventiva y seguir un tratamiento farmacológico adecuado. La vacunación y el control de comorbilidades son importantes en pacientes inmunosuprimidos.
Pronóstico
Evolución, complicaciones y calidad de vida.
El pronóstico depende de la enfermedad de base, el momento del diagnóstico y la respuesta al tratamiento. Con un manejo adecuado y precoz, es posible controlar la inflamación y preservar la función articular. Sin tratamiento, la destrucción articular es progresiva y puede requerir cirugía. Las terapias biológicas han mejorado significativamente el pronóstico en las últimas décadas.
Conclusión
Resumen y mensaje final.
La artritis de cadera de causa reumática es una condición que requiere un abordaje integral y multidisciplinario. El diagnóstico temprano, el tratamiento farmacológico adecuado y la rehabilitación permiten controlar la enfermedad, preservar la función articular y mejorar la calidad de vida del paciente.
Preguntas Frecuentes
¿La artritis reumatoide de cadera se puede curar?
No existe una cura definitiva, pero con el tratamiento adecuado es posible controlar la inflamación, reducir los brotes y preservar la función articular durante mucho tiempo.
¿Por qué afecta más a las mujeres?
Los factores hormonales (estrógenos) y la predisposición genética contribuyen a que las mujeres tengan mayor riesgo de desarrollar enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide.
¿Cuándo se recomienda la cirugía?
La cirugía (artroplastia total de cadera) se recomienda cuando hay destrucción articular severa, dolor incapacitante que no responde al tratamiento médico y limitación funcional importante.
¿Qué ejercicios son recomendables?
La natación, el ciclismo, los ejercicios de movilidad y fortalecimiento supervisados por fisioterapeutas son los más indicados. Se deben evitar los impactos y las sobrecargas articulares.